Radiografía de Senegal: ¿invertir para exportar pesca?

 

Senegal tiene mucho a su favor: su democracia estable, gran potencial de riego, tolerancia religiosa y proximidad a los mercados de Europa y América del Norte sugieren que el país de África Occidental está listo para despegar. Sin embargo, el desempeño económico desde la independencia en 1960 ha sido decepcionante. De hecho, las exportaciones de Senegal han crecido mucho más lentamente que el comercio mundial y se han vuelto cada vez más intensivas en capital, mientras que su déficit comercial ha empeorado constantemente.

Senegal tiene algunos de los caladeros más ricos del mundo, y la industria ya juega un papel socioeconómico central allí. Para Stephen Golub, profesora Franklin y Betty Barr de Economía -Swarthmore College, y Ahmadou Aly Mbaye, Investigador senior no residente -Economía global y desarrollo, Iniciativa de crecimiento de África, «es importante destacar que el sector no solo genera una gran cantidad de puestos de trabajo directamente, sino que también crea oportunidades de manera indirecta, a través de oportunidades en el procesamiento y distribución de pescado, que emplean principalmente mujeres».

A pesar de este potencial, la pesca en Senegal está amenazada: las poblaciones de peces están disminuyendo debido a los efectos conjuntos del cambio climático y la sobrepesca. Las agencias gubernamentales disfuncionales no logran hacer cumplir las restricciones sobre la sobrepesca. El gobierno tampoco ayuda a las empresas procesadoras de pescado a cumplir con las exigentes normas sanitarias y de calidad en los mercados europeos.

Para Stephen Golub y Betty Barr «el fracaso institucional también se observa en un sistema de transporte interno altamente cartelizado, lo que aumenta aún más los costos logísticos y las demoras». Finalmente, la falta de instalaciones adecuadas de almacenamiento en frío «y la mala calidad de las carreteras agravan aún más la vulnerabilidad del sector, especialmente porque el pescado no congelado no permanece fresco durante los tiempos de transporte prolongados» ya que «cualquier política dirigida a impulsar el sector, entonces, debería comenzar eliminando estos obstáculos».

Una ubicación geográfica cerca de Canarias y un clima favorables para cultivar productos frescos durante todo el año respaldan el importante potencial de Senegal para impulsar las exportaciones de frutas y hortalizas a Europa. Sin embargo, a pesar del progreso gradual, «las exportaciones siguen siendo pequeñas». Como en el caso del maní y el pescado, «las estrictas normas de calidad en Europa, junto con el acceso a la tierra y el agua, son los principales desafíos a los que se enfrenta la industria».

Para los expertos Stephen Golub y Betty Barr «la inversión extranjera ha desempeñado un papel saludable en la apertura del acceso a los mercados para las frutas y hortalizas senegalesas, pero también deben mejorarse los servicios de extensión y la infraestructura».