Reparaciones: la perforación sigue en su racha de quiebras y deudas en Las Palmas

El intento continuo del contratista de plataformas de perforación Seadrill de reestructurar su enorme deuda podría dejar a los accionistas actuales con una propiedad mínima o nula, advirtió esta semana la compañía que cotiza en Oslo.

Una fuente financiera de Canarias relacionada con la quiebra dijo este miércoles a Puertos928 que el operador ha ofrecido nuevos pagarés garantizados. Para llevar a cabo un futuro acuerdo de deuda, la compañía puede terminar de nuevo en procedimientos de bancarrota del Capítulo 11 menos de tres años después de su último caso del Capítulo 11 en Houston.

La demanda de exploración y perforación ha caído aún más durante la pandemia de COVID-19, ya que las empresas petroleras buscan preservar el efectivo, dejando inactivas más plataformas y provocando un mayor exceso de capacidad en la industria.

Seadrill, controlada por el magnate nacido en Noruega John Fredriksen, dijo que no logró convencer a sus 43 prestamistas de que ajustaran los términos de su deuda bancaria de $ 5.7 mil millones.

«Como consecuencia, no procedimos con el consentimiento del banco y contamos con asesores financieros y legales para prepararnos para una reestructuración integral de nuestro balance, tal reestructuración puede implicar el uso de un proceso supervisado por un tribunal», agregó en un comunicado

Seadrill, que surgió de los procedimientos judiciales de quiebras del Capítulo 11 en 2018, ha visto caer sus acciones más del 98% en los últimos dos años.  La compañía tenía una deuda y pasivos totales de 7.300 millones al final del segundo trimestre.