El saco sin fondo de la Terminal de Contenedores de Tenerife

OHL apenas gana dinero con la sociedad anónima Terminal de Contenedores de Tenerife (TCT). La empresa declara unos ingresos de 9 millones de euros y un circulante de -11,2 millones de euros. ¿Por qué se ingresa poco? Por los estibadores derechistas, disfrazados de izquierda nacionalista divagante, son poco competitivos y reducen a las empresas gestoras de concesiones el margen de rentabilidad casi al cero absoluto.

TCT, situada en el Dique del Este, tiene 152.804 metros cuadrados de superficie, 697 metros de línea de atraque y 16 metros de calado. Ha supuesto una inversión de casi 100 millones de euros y puede operar buques de hasta 13.500 TEU de capacidad y trabajar simultáneamente. La idea era en 2012 un tráfico mínimo de contenedores en tránsito internacional de hasta 200.000 en el undécimo de concesión.

El plazo de la concesión es de 30 años y OHL Concesiones lidera con una participación del 65%, debe realizar una inversión de aproximadamente 50 millones de euros, de los que 35 se destinarán a maquinaria y 15 a obra civil. Los activos no corrientes de la empresa están cifrados 87,2 millones de euros y el resultado de explotación se ubica en -11,8 millones de euros. Las deudas totales de la empresa suman 108 millones de euros, de los que la mayor parte son de compras a empresas del grupo.

Puertos de Tenerife mantiene una agenda para potenciar la diversificación de la actividad portuaria en la instalación capitalina tinerfeña, que refuerza su conectividad con África y propicia una operativa de la que pueden aprovecharse otros operadores. Tercotesa comenzó el año 2021 con una operativa protagonizada por los buques “BSL Cape Town” y “San Vicente”, ambos fletados por Maersk y consignados en Tenerife por Marítima del Mediterráneo.

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