¿De qué va la guerra por el agua sucia en Las Palmas?

Gemecan y Chárter Marítimo han presentado recursos contra la decisión del puerto de Las Palmas de forzar a las empresas del sector a trasladar de forma obligatoria sus residuos a la una planta de Transvirgin por limitaciones técnicas y presunto falseamiento de la competencia. Transvirgin es hermana de Tecnavin ya que ambas comparten presidente: Somar Capital. Este grupo está en la órbita de Martín e Hijos (Maresa).

La empresa que hizo la máquinaria de gestión de residuos a Transvirgin se llama Britec Water y tiene su sede en el edificio Tecnavin. Cuando Pedro Ortega era consejero de Industria, en enero de 2019 le firmó a esta sociedad una ayuda oficial para «impulsar la competitividad, la productividad, el crecimiento potencial, la cohesión social y convergencia económica». Transvirgin lanzó este 2020 el sistema contratado a Britec.

La planta a la que deben acudir todos los operadores que gestionan servicios de aguas sucias es inferior a 50 metros cuadrados y depura 480 metros cúbicos de líquido diarios. Los operadores denuncian que además de ser una superficie reducida para el mercado del puerto grancanario otros espacios como Salinetas, Arinaga, Los Mármoles o Puerto del Rosario escapan de ese control. Las empresas portuarias afectadas no han querido hacer declaraciones aunque han admitido que lo que está ocurriendo es una escalada de tensión más en la guerra fría que se traen operadores por reducir el número de operadores en el sistema interno de gestión medioambiental.

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